Amigos/as (soy consciente de que hay chicas que siguen el blog), al erigirme en el nuevo adalid de vuestro estilo, me he tomado ciertas libertades. La primera de ellas es el destierro de las camisetas de nuestros armarios, hasta nueva orden. Ya tenemos una edad en la que podemos ponernos camisa sin que nos sintamos como nuestros padres. De todos modos, no queméis las camisetas, que para llevar con algo encima siguen siendo aceptables.
Una vez guardado en el más oscuro de los cajones de vuestro armario todo aquello que no lleve botones, supongo que os daréis cuenta de que no tenéis suficientes camisas como para pasar el largo invierno. Don´t
worry, para eso estoy aquí.
Camisas que DEBEMOS tener en nuestro armario:
Blancas. Muchas. No hay nada, repito NADA más básico que una camisa blanca. Es el comodín del público, siempre queda bien, lo combines con lo que lo combines. Aprovechad las rebajas para haceros con buenas camisas blancas, porque valen la pena.
Os recomiendo que tengáis al menos dos tipos de camisa, una un poco más
sport (como la primera, de
Prada Sport, que es de algodón con
elastán, lo que la hace cómoda y flexible. Perfecta para el día a día), y otra algo más arreglada (con cuello rígido con ballenas. En la foto, una de
Kris Van
Assche. Me gustan sus camisas porque esconde los botones. Todo está en los detalles, queridos). Una vez tengáis esos dos básicos resueltos, os podéis permitir jugar con algo un poco más atrevido, como la camisa de la tercera foto, de
Thomsen (aunque no se vea bien, tiene dos bolsillos en el pecho).



A rayas. También bastantes. Las rayas funcionan y no pasan de moda. Las hay en infinidad de colores, como demuestra la fotografía de Polo
Ralph Lauren. Perfectas con unos vaqueros
modernacos y unas
sneakers molonas.
Para mi, las mejores camisas de rayas las hacen el propio
Ralph Lauren y
Hackett. Aunque no paséis por alto a
Marc Jacobs.

Camisas lisas de color. Cuando no hay dibujos sobre la tela, se aprecian más las características de la misma. Por eso, es importante que no os pongáis la primera camisa que veáis, sino que os toméis vuestro tiempo en elegir la tela que mejor os queda. Los principales tejidos son la batista (hilos muy finos y valiosos, que se usan para las mejores telas), la tela
Oxford (hilos teñidos entretejidos con hilos blancos), y el
popelín (hilos finos entretejidos con hilos gruesos).
Ya os he hablado de
Band Of Outsiders, que se hizo famosa en un principio por sus excelentes camisas de tela
Oxford, que volvió a poner de moda después de mucho tiempo. De la firma de
Sternberg son las dos primeras camisas, la primera es de batista, y la segunda es una clásica
Oxford.
La tercera es de
Michael Bastian, y sí, es de
popelín.
Ojito a las camisas lisas de
Comme des
Garçons en azul y en rosa...



Camisa de un color, cuello de otro. Esto es un clásico de
Wall Street. Estamos
acosumbrados a verlas, sobre todo, en azul con el cuello y los puños en blanco, pero hay más opciones, como esta gris de
Lanvin con cuello de franela negra y puños negros, o esta otra de
Marc Jacobs.
Este tipo de camisa no me convence, la veo algo hortera. Pero para gustos, colores.



Camisas de cuadros. Que no de leñador. Los cuadros de las camisas de leñador son mucho más
grandes que estos. En primer lugar, una maravilla del Maestro
Tom Ford en blanco y negro. Le sigue un modelo del gran
Thom Browne, con su característica etiqueta en la que figura la tienda que vende la prenda, la temporada a la que pertenece, el origen de fabricación y el material. Menudo
detallazo. Por último,
Adam Kimmel, al que algunos han llamado el nuevo
Martin Margiela.
Permitanme dudarlo, pero aun así, me gusta el estilo de este tipo.
Estas tres camisas, sobre todo las dos primeras, me gustan con un
look algo más formal. Con unos pantalones de pinzas y unos buenos zapatos italianos de cordones.



Bueno, y como siempre, llegamos al apartado de las genialidad es creativas. En primer lugar, camisa con
maxi cuello de
Dior Homme. Mira que
Kris Van
Assche diseña cosas
molonas, a pesar de lo poco prácticas que son.


Otros que diseñan verdaderas locuras son
Rei Kawakubo y
Junya Watanabe, para
Comme des
Garçons. Juzgad por vosotros mismos, y no me digáis que no os encantan!!!


Por último, unas recomendaciones de uso, para llevar una camisa sin que quede de padre:
1-Si el cuello lleva botones,
desabrochalos. Es una manera de decir "soy clásico y elegante, pero tengo ese puntillo de rebeldía que os vuelve locas".
2- NO es necesario planchar la mayoría de las camisas.
Adolfo Dominguez ya dijo que la arruga es bella, y lo es. Sobre todo en las camisas de tela
Oxford y en las de lino.
3- Un bolsillo en el pecho es una gran idea. Puede llegar a ser muy práctico.
4- Los dos botones superiores de la camisa deben
desabrocharse. Si no lo haces, quedarás como un pardillo.
5- NO LLEVES UNA CAMISETA DE
HARD ROCK CAFE DEBAJO DE LA CAMISA, por favor! No hay cosa más horrible en el mundo. Si no estás a gusto llevando la camisa
directamente sobre la piel,
ponte una camiseta interior con cuello en v, que no se ve y que están diseñadas para eso.